Salón de Villa Paolina en Roma con la Princesa Zenaida, su hermana Charlotte y sus hijos de ambas

Jodocus Sebastiaen van den Abeele Un salotto di Villa Paolina a Roma con la Principessa Zenaide, i figli e la sorella Charlotte
Autor: 

Jodocus Sebastiaen van den Abeele (Gand 1797 - 1855)

Tipo: 
Acuarela
Año: 
Material y técnica: 
Acuarela sobre papel
Tamaño: 
cm 32x18
Origen: 
Inventario: 
inv. mn 500
Colección: 

Formado en la Academia de Gante, Abeele viajó a París en 1818 donde trabajó hasta 1823 para el taller de J.A. Gros, de la mano de J.L. David, exiliado en Bruselas. En este periodo, el artista se inclinó por temas de contenido histórico, mitológico y religioso. A finales de 1823, llegó a Roma para perfeccionar sus conocimientos y allí se relacionó con otros artistas belgas como F. Vervloet y M. Verstappen, que lo orientaron hacia temas más populares. Abeele fue deudor de la influencia de F.M. Granet en lo referente a la pintura de interiores y, en particular, de arquitectura religiosa. En las escenas sobre la vida popular, en las que se observa una gran atención a los trajes y a los peinados, es evidente la referencia a Léopold Robert y a Pinelli, fuente inagotable de temas. Residió en Roma hasta 1830 y tuvo ocasión de relacionarse con los ambientes franceses y convertirse en profesor de dibujo de Luis Napoleón Bonaparte mientras él y su madre Hortensia fueron huéspedes de la villa Paolina, entre 1824 y 1830. En 1830 Abeele decidió mudarse a Florencia, aunque siguió formando parte del entorno de los Bonaparte: visitaba con frecuencia el palacio Serristori al que se había trasladado la ya enviduda Charlotte Bonaparte. En los álbumes de esta última se conservan numerosas acurelas de interiores realizadas por el artista tanto en Florencia como en Roma, donde residiría durante varios meses de 1836 antes de abandonar definitivamente Italia.
Esta acuarela, procedente de un álbum de Charlotte, no está firmada pero no hay dudas de que pertenezca a Abeele debido a los toques menudos y nerviosos, las figuras sutilis y la sensibilidad cromática del conjunto. La decoración del techo con bóvedas y en las paredes es de estilo neoclásico, pero la sala está decorada con muebles sencillos: «un sólido sofá Imperio sobre el que descansan unos cojines bordados con punto de cruz». El artista plasma minuciosamente los detalles y, en particular, se recrea con la tapicería. Aquí, la rapidez del trazo no impide reconocer en el motivo bordado del primer cojín, apoyado en el largo diván de la derecha, la girafa que en 1830 el Pachá de Egipto regaló a Carlos X. También se identifica sin problemas a Zenaida, propietaria de Villa Paolina desde 1827, pintada sentada rodeada de sus hijos José, Julia, Charlotte y María, así como su hermana Charlotte desde la ventana junto a Leonia, Luis Luciano y, en la cuna, la recién nacida Augusta. Sin duda, Zenaida recibió en la villa Polina a Giacomo Leopardi durante los últimos meses de su segunda estancia en Roma.

Obras maestras de la sala

La sala

La sala, dedicada a Paolina Bonaparte Borghese, narra principalmente la estancia en Roma de la princesa entre 1816 y 1825, en Villa Paolina. La villa, situada entre las Murallas Aurelianas, via Piave y via XX settembre, alberga desde 1950 la Embajada de Francia ante la Santa Sede. Fue adquirida en 1816 por Paolina, fascinada por el encanto del lugar en el que erigía y por la elegancia de la construcción.

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